|
Resumen del capítulo II del libro "Estrés Memoria y Trastornos asociados de C. Sandi et al.
El hipotálamo coordina y modula la respuesta del sistema simpático-adrenomedular y del eje hipotálamo-hipofisario-adrenal (HHA).
La excitación del sistema nervioso autónomo provoca la liberación de noradrenalina al corazón aumentando así la fuerza de la contracción y la frecuencia cardíaca, y a los pulmones, relajando la musculatura bronquial y aumentando la frecuencia respiratoria (mayor aporte de oxígeno a la sangre). Además, el hipotálamo envía una señal a la médula adrenal que segrega y vierte adrenalina a la sangre. Esta hormona: a) estimula la glucogénesis en el hígado y en el músculo esquelético; b) aumenta la glucogénesis hepática; c) inhibe la secreción de insulina y estimula la de glucagón en el páncreas y d) estimula la lipólisis.
La excitación del eje HHA comienza con la liberación de la hormona liberadora de corticotropina (CRF) por parte de las neuronas parvocelulares del núclleo paraventricular del hipotálamo. La CRF, coordinadamente con la vasopresina y la oxitocina, estimula la liberación de corticotropina (ACTH) en la adenohipófisis y ésta estimula la absorción de glucosa por el músculo esquelético y la producción y liberación GCs en la corteza de las glándulas adrenales. Los GCs tienen naturaleza lipofílica por lo que atraviesan bien la barrera hematoencefálica y actúan directamente sobre las distintas estructuras cerebrales, pero para pasar a la sangre tienen que unirse a ciertas proteínas (transcortina y albúmina) que ayudan a su transporte. Los GCs: a) ayudan a la transcripción de determinados genes; b) evitan el almacenamiento de glucosa en los tejidos periféricos a través de la inhibición de la secreción de insulina y del incremento de la de glucagón por parte del páncreas; c) estimulan la gluconeogénesis hepática; d) estimulan la degradación de proteínas en distintos tejidos aumentando la concentración de aminoácidos que se utilizan en la glucogénesis, reparación tejidos o síntesis de nuevas estructuras celulares; e) facilitan la lipólisis lo que conduce a la liberación de ácidos grasos que pueden ser utilizados como fuente alternativa de energía; f) inhiben su propia secreción mediante un sistema de retroalimentación negativa y g) modulan distintos procesos del sistema nervioso central tales como la neurogénesis durante el desarrollo temprano, procesos de aprendizaje, memoria y plasticidad neural e incluso daño y muerte neural.
Además del hipotálamo existen núcleos del tronco encefálico que ayudan a regular la respuesta de estrés, entre ellos cabe citar al núcleo del tracto solitario que ayuda al control reflejo de la respiración, al de la función cardiovascular, al del ritmo cardíaco y al de la presión arterial. El núcleus coerúleus, a través de la activación del sistema noradrenérgico, aumenta la atención, la vigilancia, la reactividad ante estímulos ambientales y ae procesamiento de la información ambiental y la correspondiente respuesta motora. La amígdala posee capacidad para excitar el eje HHA y es capaz de producir respuestas cardiovasculares y conductuales típicas. Otra estructura límbica que también interviene en la modulación del eje HHA es el núcleo de la estría terminalis, que ayuda a conrtrolar funciones homeostáticas vitales para el organismo.
El estrés tiene consecuencias tanto positivas como negativas sobre la salud de los indivíduos. Puede afectar a la capacidad de respuesta del sistema inmune ante una gran variedad de antígenos, generalmente reduciéndola, aunque también, a veces, potenciándola. Si la respuesta de estrés se hace crónica pueden surgir graves alteraciones cardiovasculares como hipertensión y enfermedades coronarias. En el sistema digestivo son frecuentes las úlceras gástricas, duodenales y gastroduodenales; también surgen problemas asociados al peso y a la alimentación y existe riesgo de diabetes debido a las alteraciones en el metabolismo de la glucosa, e incluso parece facilitarse la aparición de anoréxia y bulímia nerviosa. Se pueden producir, además, alteraciones sexuales y del sistema reproductor, a través de la alteración de la cadena hormonal de dicho sistema, que resulta en la reducción de testosterona en los machos y extradiol en las hembras; en este último caso, el descenso de estrógenos puede resultar en osteoporosis a causa de la acción fijadora del calcio que estos ejercen sobre el hueso.
|