¿Introducir las TIC en la escuela? ¿reformar la escuela? o ¿cambiar el concepto de escuela?

A lo largo de los tres días que ha durado la parte presencial del "V Congreso Internacional de educared" se han escuchado hasta la saciedad llamamientos a la integración de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en la "Escuela", a promover cambios metodológicos aprovechando dichas tecnologías, a la innovación, conceptualizando la Escuela no ya como un elemento más en el proceso de innovación sino como el centro de la innovación en los procesos de enseñanza aprendizaje

 

Todo esto me lleva a una reflexión, a hacerme una pregunta que me parece que está en el centro mismo del problema: ¿no estaremos, como a menudo, nos ocurre poniendo los caballos detrás del carro? ¿no estaremos preguntándonos cómo mejorar la Escuela cuando la Escuela, tal como la entendemos, ya ha desaparecido, ya no está?

 

En mi opinión ya no existe la Escuela como un ente que se realiza en la diferentes escuelas, considerada, cada una de ellas, como un recinto espacio-temporal definido en el que se reunen alumnos maestros y, a veces, padres, para conseguir que los alumnos aprendan unos determinados contenidos y adquieran unas determinadas competencias a través de currícula definidos y metodologías determinadas "cientificamente probadas", sea lo que fuere que esto quiera decir.

 

Desde mi punto de vista todo ese entramado ha desaparecido; las escuelas no son ya esos recintos espacio-temporales cerrados, no existe una metodología "científicamente probada" que conduzca a los resultados previstos. No se puede ya considerar al alumno, el conocimiento y la metodología como tres entes perfectamente definidos de modo que cualquier alumno, utilizando la metodología "científicamente" establecida pueda adquirir las competencias que necesita. No, este problema es similar al del enfermo, la enfermedad y el tratamiento. No se puede aplicar a todos los enfermos el mismo tratamiento para curar la misma enfermedad, sino que el enfermo es un ente único distinto de otro y la cura de su enfermedad es un problema específico que hay que resolver, por supuesto, pensándolo a partir de los conocimientos que se tienen sobre la enfermedad, desde todos los puntos de vista posibles que proporcionen información fiable sobre la misma

 

Las escuelas no son ya esos recintos espacio-temporales definidos donde el alumno va a aprender del profesor por muy innovador que este sea. Dice un proverbio oriental que "el maestro aparece cuando el discípulo está preparado" y esta preparación no significa sólo que el alumno esté motivado o preparado metodológicamente para aprender. Se aprenden muchas cosas aunque no se quiera y sin saber cómo. La escuela es hoy en día el mundo entero, o mejor, todos los mundos reales y virtuales posibles. Por tanto, lo que desde mi punto de vista hay que poner en marcha, con urgencia, es un proceso que:

 

  • Proporcione acceso universal a la comunicación con todos aquellos que quieren compartir sus conocimientos o quieran o estén obligados por su profesión a enseñar, así como a la información. Los gobiernos y/o la Sociedad deben garantizar este acceso.
  • Diseñar un procedimiento eficaz y universal de reconocimiento de las competencias adquiridas accesible a todos
  • Habilitar lugares y procedimientos de reunión presencial entre alumnos y profesores, o mejor agentes del proceso de enseñanza-aprendizaje, en un ambiente que no tenga la rigidez de las actuales aulas escolares abierto a la consulta, al debate, a la discusión y al contacto personal